Las obras que creo nacen de una forma particular de atención sobre lo que me rodea.
Un impulso que hace que el dibujo y la pintura sean mi manera de acercarme a algo que nunca sé bien qué es.
No busco explicar ni representar. Las obras no tienen un espacio ni un tiempo precisos, y eso es parte del misterio.
La observación, la fotografía, la música y la naturaleza me impulsan a crear fragmentos de un mundo que sigo construyendo, y que quizá me ayuda a comprender esta experiencia que es vivir.